Se trata de un cedro, dos chachacomos y un pisonay que se encuentran dispersos entre la calle Palacio, la Plaza de la Almudena y avenida de La Cultura.
El primer árbol más antiguo del Cusco
Se ubica al interior de un antiguo palacio inca (Hotel Monasterio), en el patio central y se trata de un robusto y bien cuidado Cedro, el cedro pertenece a la especie “Cedrela Angustifolia. “Este cedro de más de 20 metros de altura es originario de las serranías americanas y por su madera muy compacta fue usada en el tallado artístico para columnas, retablos, púlpitos, mesas, coros y otros por los españoles durante la colonia. Los objetos se muestran hasta la fecha a través de los siglos en templos, palacios y casonas”.
Segundo árbol con historia en el Cusco
Es el Chachacomo ubicado en medio de la alameda de avenida de La Cultura, adyacente a Mariscal Gamarra, frente a la Alianza Francesa, cuentan que “en este Chachacomo, en el año de 1825, el libertador Simón Bolívar a su llegada al Cusco ató su caballo.
Con el paso de los años, este Chachacomo, que tiene más de 200 años se convirtió en un árbol símbolo. También en este lugar se realizaba las fiestas del Cacharpari y la despedida de los visitantes.
Un tercer árbol Chachacomo conocido como árbol maldito
El chachacomo que ya existía en 1900, estaba ubicado a un costado de la antigua morgue del Cusco y cerca del Cementerio Almudena. Fue talado durante la gestión del exalcalde Daniel Estrada Pérez. “Este Chachacomo fue denominado como el árbol maldito por los pobladores de entonces, porque fue a su sombra donde dos legos fueron fusilados por orden del prefecto Agustín Gamarra, luego de que fueran acusados del robo de 400 doblones por las máximas autoridades del antiguo Convento de los Betlemitas”. “La gente aquí, antes de enterrar a sus muertos lloraba y después continuaba su camino hacia el cementerio”.
El cuarto árbol es el Pisonay
Este cuarto árbol antiguo se ubicaría en la misma Plaza de Almudena. Actualmente, se trata de un Pisonay que alegra todas las mañanas la entrada al recinto mortuorio. Habría una posibilidad de que tenga unos 300 años; sin embargo, no existe un dato exacto y definitivo.